19 de junio de 2012 // Etiqueta :
Aunque es un signo diferenciador del running, el trail precisa de las mochilas (o riñoneras de alta capacidad) porque estamos alejados de autobuses, metros, ayuda y en muchas ocasiones incluso de la más mínima cobertura móvil. Así que, piensa en ser autosuficiente por lo que pudiera pasar.
Si no has tenido una situación comprometida en montaña es que no has ido lo suficiente. Surgen, es inevitable. Por comprometido no me refiero a que te juegues la vida, pero sí a que se te puede torcer el día por cualquier tontería y debes depender de ti. Correr sin móvil, agua o frontal no es que sea una temeridad
per se, "si no te pasa nada y no has utilizado ese material es que sobraba, ¿no?", es un razonamiento simplista y por algunos argumentado. Pero es que pasan cosas. Primero por el terreno, más agresivo, duro, cambiante; la meteorología, que puede alterarse en pocos minutos; y por último, porque no tienes que depender de ayuda externa, porque puede que no exista, no estás en la ciudad ni un parque, puede que no pase por donde tu estás nadie en días, y no podemos confiarlo todo en el móvil, porque no siempre hay cobertura, las baterías no suelen estar al 100% y pocos helicópteros vuelan por la noche y ninguno te va a rescatar con niebla. Tienen que ocurrir dos o más circunstancias adversas a la vez para que te hayas metido en un lío serio. Por eso, depende de ti y toma alguna medida de seguridad extra, y en cuanto a lo que debes llevar encima, te ofrecemos una lista mínima.
Montaña en plan tranquilo
Primero, vamos a hacer la diferenciación de correr con tiempo estable (previsto, lo hemos mirado antes, no por mirar al cielo en ese momento), entrenamiento corto, zona conocida y avisando por dónde estamos. Es la situación más favorable.

Agua: mejor de casa que de una fuente.

Comida: alguna barrita, frutos secos.

Cortavientos o chaqueta: algo ligero y compresible, que ocupe y pese poco dado que no vamos a tener mal tiempo previsiblemente.

Tubular multifuncional: los comúnmente llamados ’buff’.

Móvil: a tope de carga, siempre.

Frontal: si salimos después de comer, a veces las salidas se alargan más de lo esperado.
Sin menos de esto no deberías salir nunca, así de sencillo. No ocupa mucho, es un material ligero y no te tiene que molestar en tu entrenamiento. No es una opción llevarlo o no.
Entrenando en serio
El segundo tipo es el de salidas largas con clima aparentemente estable con posibilidad de que se complique algo, zonas expuestas, hora de llegada indeterminada. Un entrenamiento largo y serio, pero sin ir "a por nota" ni con planes de machada.

Agua: en cantidad y tratando de prever posibles fuentes o ríos con agua potable.

Comida: variada, calórica y calculando con un 50% de exceso la cantidad de horas prevista.

Chaqueta impermeable: ligera, compresible, pero impermeable, no un cortavientos. Con capucha.

Tubular multifuncional.

Móvil: con carga a tope y posiblemente apagado. Teléfonos además apuntados en un papel por si tienes que llamar desde otro teléfono.

Frontal: pilas puestas y unas nuevas no recargables de repuesto.

Mallas piratas: como mínimo si el tiempo es bueno, o llevarlas ya puestas.

Minibotiquín: venda, dos o tres Espidifen, paracetamol.

Guantes finos: sin manos no somos nadie.

Manta de emergencia: no pesa ni ocupa apenas, y puede salvarte (o a algún compañero) de una hipotermia.

Documentación y dinero: DNI, tarjeta del banco, dinero en billetes y monedas.
Aunque puede seguir entrándose en una riñonera, tiene que ser de gran volumen, como la Endurance o la Easy-Go.
A por todas
Viendo la progresión, el tercer tipo es cuando vas a hacer salidas muy largas, retos personales, coges noche seguro, vas solo por terreno desconocido, el terreno o la meteorología son adversas (sin ser críticas), etc. Es decir, vas a exprimirte, en un terreno difícil y no es fácil el rescate.
Lo primero, necesitas experiencia, no lo tomes como un juego. Lo segundo, debes prever con antelación, mirar la previsión meteorológica, dejar dicho qué ruta vas a hacer a más de una persona, calcular tiempos realistas, trazar rutas de posible escape, etc. Lo tercero, necesitas mochila porque vas a llevar más material. Y cuarto... no deberías ir solo.

Agua: en cantidad y dado que posiblemente no puedas cargar con toda la que necesites, tienes que prever posibles fuentes o ríos con agua potable. Usa pastillas potabilizadoras a la mínima duda.

Comida: variada, calórica y calculando con un 50% de exceso la cantidad de horas prevista. Sé muy cauto en la previsión, con hambre eres un zombi que rinde y rige mal.

Chaqueta impermeable: si el tiempo parece bueno o al menos estable, ligera, compresible e impermeable y siempre con capucha. Si sabes que hará mal tiempo, frío o lluvia, lleva una de montaña seria, no de correr hiperligera.

Tubular multifuncional.

Móvil: con carga a tope. Intenta llevar una segunda batería o mejor un segundo móvil, cargado y apagado. Teléfonos además apuntados en un papel por si tienes que llamar desde otro teléfono.

Frontales: un frontal potente y de calidad, pilas puestas y dos juegos nuevos no recargables de repuesto. Un segundo frontal de emergencia, con pila puesta y una segunda nueva.

Mallas piratas: ya puestas, excepto en lo mejor del verano. Con noche y sin calor, mallas largas.

Camiseta/forro: camiseta de manga larga térmica, manguitos y/o forro polar fino. Y lo que preveas, calculando la temperatura mínima y restándole 15ºC (viento, cansancio, noche...).

Sobrepantalón: si sabemos que el tiempo será malo, si no con la malla nos debería servir.

Minibotiquín: venda, Espidifen, paracetamol, sales minerales, Compeed... un pequeño botiquín, más serio.

Guantes: impermeable a ser posible; pueden ser finos y un sobreguante impermeable.

Manta de emergencia: no pesa ni ocupa apenas, y puede salvarte (o a algún compañero) de una hipotermia.

Documentación y dinero: DNI, tarjeta del banco, dinero en billetes y monedas.

Funda de vivac: si el tiempo sabemos que será malo, nos puede venir muy bien en caso de necesitar parar.

GPS, mapa, brújula: a ser posible los tres, con pilas de repuesto y de sobra. Sabiendo manejarlos, con las rutas planificadas, etc.
Y todo aquello que consideres que se puede complicar, de lo que dependes, y que necesitarás.
La mochila es tu aliada, el día que tengas un problema -ojalá que nunca- sabrás que has hecho bien (o no...) en llevar eso que era imprescindible; el cero riesgo es imposible, igual que el cero estúpido. Tú eliges.